Seguridad cibernética y de las TIC
Muchos Estados invierten en sus capacidades de TIC ofensivas y defensivas, añadiendo una dimensión más compleja a las relaciones interestatales. Tales capacidades abarcan desde operaciones de reconocimiento y recogida de información hasta lograr la interrupción del normal funcionamiento de las redes y los servicios críticos o las funciones de control y mando.
Las características únicas de las TIC han potenciado significativamente la posibilidad de malentendidos, cálculos erróneos e incluso tensiones entre los Estados que se enfrentan con los interrogantes propios de la intención, la atribución, las reglas y las normas.
Como respuesta, los Estados participantes de la OSCE elaboran medidas para fortalecer la confianza y la seguridad (MFCS) a fin de reducir los riesgos de conflictos a partir de la utilización de las TIC. Están diseñadas para aumentar la previsibilidad del ciberespacio y brindar instrumentos y mecanismos concretos para evitar los malentendidos, e incluyen:
- Un mecanismo que reúna a los Estados para realizar consultas acerca de posibles incidentes relativos a la seguridad cibernética y de las TIC, a fin de atenuar las tensiones crecientes;
- Una plataforma para intercambiar pareceres, enfoques y políticas relativas a la seguridad cibernética y de las TIC, para que los Estados puedan captar mejor sus intenciones respectivas en el ciberespacio;
- Una plataforma para intercambiar pareceres, enfoques y políticas relativas a la seguridad cibernética y de las TIC, para que los Estados puedan captar mejor sus intenciones respectivas en el ciberespacio; y
Además de las MFC para mejorar la seguridad cibernética y de las TIC, la OSCE y sus Instituciones también se dedican a afrontar las amenazas contra la seguridad cibernética y de las TIC que plantean agentes no estatales, como la delincuencia organizada y los terroristas. En este tema, se presta una atención especial a promover una respuesta apropiada y oportuna de las autoridades nacionales a esas amenazas cambiantes, que abarca desde la mejora de las tecnologías de análisis forense a enfoques innovadores para impedir que las TIC se conviertan en facilitadores tácticos de los terroristas.